Moralmente derrotado

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Joseph Barroco

El escandalo de la casa de Houston le pegó duro al Presidente.

El caudillo pasó de mesías a ser un fariseo.

Con qué cara López Obrador nos dicta como debemos vivir si ni su hijo le hace caso, viviendo en la opulencia.

El buen juez por su casa empieza.

“Es que no es delito vivir bien” dirían en su defensa sus cuentas de apoyo.

Pues no lo dijimos nosotros, lo dijo Andrés Manuel.

“Es de que el dinero es de su esposa” lo defenderían en redes.

O sea, es dinero obtenido al ser cabildera y contratista, esas figuras que satanizan ahora en la reforma energética y de las cuales se benefició la nuera del AMLO durante el periodo neoliberal.

Además en su defensa ponen a José Ramón como un vividor, flaco favor le hacen.

Y en el colmo de la incongruencia alegan que ese matrimonio es por amor.

Ella rica, joven y con dinero se enamora de un cuarentón vago, panzón sin oficio ni beneficio, pero casual, es hijo del Presidente de México. Una historia de Cenicienta más retorcida que la que protagoniza Camila Cabello.

No, no hay manera que el tipejo ese que se dice presidente, siga satanizando a la clase media por querer tener una mejor casa, un mejor auto, conocer otros lugares o simplemente tener más de un par de zapatos cuando su familia y colaboradores nadan en abundancia.

Porque no sólo José Ramón es de gustos caros.

También Irma Eréndira y su esposo John Ackerman, dueños de casas enormes.

O la senadora Olga Sánchez Cordero con departamentos en el extranjero.

O Yeidckol y Noroña que se la pasan de shopping en Estados Unidos cada que pueden.

También tenemos a Rocío Nahle con su hija egresada del Tec de Monterrey, la escuela más opulenta de México.

Y ni hablemos de Manuel Bartlett, propietario de 23 casas mediante prestanombres o del Fiscal Gertz Manero y su costosa colección de vehículos.

No señor presidente, usted no puede decirnos con qué soñar o a qué aspirar.

Usted no tiene cara para decirlo.

Usted, está Moralmente Derrotado.

Moraleja

A las víboras se les mata aplastándoles la cabeza, la 4T es una víbora.

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