Periodismo

La gestión de 4T manda a Pemex directo a la quiebra

Una colección de desinversión, errores financieros y un incremento brutal de pasivos vencidos condenan a Petróleos Mexicanos a la bancarrota

Petróleos Mexicanos (Pemex) enfrenta coctel molotov de riesgos sociales, ambientales y de gobernanza que privarían a la Empresa Productiva del Estado del acceso a recursos y financiamiento externo en momentos en que se enfrenta a una crisis de infraestructura, al tiempo que arrastra problemas sociales y ambientales por accidentes y derrames así como dificultades financieras producto de pérdidas acumuladas, falta de programas de mantenimiento preventivo e inversiones de alto riesgo, como es el caso de la Refinería Dos Bocas.

“Rescate”, sólo en el discurso

A pesar de que el Gobierno de México, la Secretaría de Energía y la Dirección General han anunciado que han rescatado a Pemex, al interior de la ex paraestatal, empleados denuncian que sólo han sido propaganda, ya que no hay acciones ni flujo de dinero que sostengan esa versión.

De acuerdo a información filtrada al economista Arturo Herrera y hecha pública a través de sus plataformas, diversos empleados sostienen que “Las reparaciones se hacen a cuentagotas, ni siquiera hay material para dichas; no hay sellos para bombas que transportan líquido inflamable; no hay rodamientos para mantener los compresores; tampoco hay material para aislante. Por eso han ocurrido tantos accidentes recientemente: no hay ni para los insumos más básicos en el área de trabajo”, sostiene la denuncia.

El director general de Pemex, Octavio Romero Oropeza ha rechazado reiteradamente las versiones que acusan falta de inversión en mantenimiento, afirmando que es el rubro en que más se ha invertido. Sin embargo, los datos desmienten esa versión.

Pemex recortó el monto de inversión en mantenimiento durante el sexenio actual. Tan sólo de 2020 a 2021 el presupuesto para conservación de instalaciones cayó 6 mil 113 millones de pesos. El monto designado para 2020 fue de 16 mil 816 millones de pesos, mientras que para 2021 se autorizaron 10 mil 703 millones de pesos.

Para el Sindicato de Trabajadores Petroleros de la República Mexicana (STPRM), entidad laboral a la que se encuentran afiliados la mayoría de los empleados de la petrolera, ésta responsable del siniestro en el que fallecieron cinco trabajadores. “Estamos conscientes que la petrolera es una industria de riesgo, sin embargo, una mala gestión está convirtiéndola en una industria de peligro y eso es inadmisible”.

Sistematizan errores

Para el experto en energía, Bernardo del Castillo, los accidentes no son fortuitos. “Al igual que en muchos entornos industriales, en una plataforma en medio del mar hay una muy alta concentración de riesgos, y el control, la seguridad y la protección -tanto de las personas como de los activos- dependen de los procesos y procedimientos de control y coordinación de todo lo que está sucediendo.

Bernardo del Castillo refiere no sólo se trata de “dejar trabajar a la gente”.  (Estos procesos) “Se implementan para varias cosas: Primero, para saber qué está pasando en la instalación en cualquier momento, y en cualquier lugar.

Segundo, para asegurarse de que los riesgos inherentes a cada trabajo se identifican, se cuantifican y se mitigan según sea necesario.

Tercero, para asegurar que no hay trabajos o actividades que sean incompatibles unos con otros (es decir, que una actividad afecte a otra, o genere riesgos para otra actividad que no se pueden mitigar, o simplemente, ambas actividades no se pueden hacer al mismo tiempo.

Y cuarto, sirven para saber qué hacer en caso de emergencia, porque saber dónde están los trabajos más peligrosos definirá, por ejemplo, en qué áreas hay que monitorear condiciones específicas, y qué nivel de preparación será necesario para los equipos de emergencia ese día”.

Del Castillo explica que trabajos como soldaduras y montajes son actividades de riesgo y no se pueden realizar de manera simultánea con otras tareas.

Recalca que cuando alguna de estas cosas falla una vez, o dos, tal vez no pase nada. “Pero si hay fallas consistentes que no se corrigen, se llega a una condición que se conoce como Sistematización de errores, en la que las cosas se hacen consistentemente mal, porque nunca pasa nada malo… hasta que pasa. Y para muestra, el botón de Ku Alpha-2”.

Dos Bocas, desprecio por los riesgos en aras de ideología

El Abogado en temas energéticos, Santiago Arroyo, reveló que Pemex Exploración y Producción tiene una deuda de 20 mil millones de pesos a sus contratistas, es decir a las empresas que brindan operación y mantenimiento a todos los activos de Pemex que están en la zona de exploración y producción, ya que los recursos están siendo desviados a la refinería de Dos Bocas

 “En los reportes financieros de Petróleos Mexicanos aparecen estas transferencias de recursos de PEP, Pemex Gas y Logística hacia Transformación Industrial, quien está operando actualmente el Proyecto de Dos Bocas”, negando que dicha versión sea un invento como lo manifiestan los propagandistas del gobierno.

Además remarca que Dos Bocas está operando en números rojos. “El proyecto tiene un déficit aproximado de 1400 millones de dólares, y este dinero se está canalizando a Dos Bocas, entonces ¿Qué es lo que hace la Empresa Productiva del Estado en el momento en que no tiene los recursos suficientes debido a que se están trasladando hacia Dos Bocas? suspendes programas de seguridad industrial, de seguridad operativa y protección al ambiente, que es lo que evitaría este tipo de situaciones, como el aro de fuego y Ku Alpha-2”.

Para Arroyo, estas acciones tienen un sesgo ideológico. “Básicamente lo que está haciendo Pemex, para cubrir estas metas ideológicas, que cuestan alrededor de 27 millones de dólares, impuesta por el Presidente, conlleva no sólo un costo económico, sino de vidas humanas y un costo ambiental”.

Directo a la quiebra

Pemex ha multiplicado sus pérdidas bajo la dirección de Octavio Romero Oropeza, un Ingeniero Agrónomo trunco sin experiencia petrolera, que fue designado por su cercanía con el presidente Andrés Manuel López Obrador. Durante su primer año al frente de la petrolera, la empresa registró pérdidas por 348 mil millones de pesos. En 2020, ya con la crisis derivada por la pandemia, las pérdidas se dispararon a 480 mil millones de pesos, para el primer trimestre de 2021 las pérdidas se redujeron a 37 mil millones de pesos, motivados por factores externos, no por acciones directivas.

Para ponerlo en perspectiva, Pemex perdió en sólo tres años un monto superior a la deuda pública contenida en el Fondo bancario de Protección al Ahorro (Fobaproa)

La Auditoría Superior de la Federación estableció que no existían condiciones de rentabilidad de la petrolera y se encuentra en riesgo de quiebra técnica.

Pemex es una de las tres petroleras con riesgos más severos en los indicadores ESG de sustentabilidad. Estos indicadores ya son adoptados en los mercados de manera no vinculante, por empresas listadas en bolsa, agencias calificadoras y organismos reguladores como la Securities Exchange Commission de los Estados Unidos. En los próximos años posiblemente se conviertan en referentes obligatorios para determinar grados de acceso a los mercados financieros globales más competitivos.

En un estudio publicado por la ONG México Evalúa, las emisiones de gases de efecto invernadero por parte de Pemex Transformación Industrial (TRI) en su segmento de refinación aumentaron entre 2018 y 2019: 32% las de dióxido de carbono, principal gas responsable de este fenómeno; y 69% las de óxidos de azufre, principal causante de la lluvia ácida y de enfermedades pulmonares. De acuerdo con la investigación de México Evalúa, no existen estrategias claras para mitigar estos aumentos y no se trata de una prioridad para la empresa.

El análisis de la ONG destaca también que una quinta parte de la contaminación registrada en Ciudad de México es ocasionada por la dispersión de dióxido de azufre y de partículas PM2.5 suspendidas desde la zona de Tula – Tepeji, y que alrededor de 11 mil personas mueren al año en la Zona Metropolitana del Valle de México por la mala calidad del aire. Las partículas PM2.5 tienen relaciones causales en un número importante de padecimientos cardiovasculares, cerebro-vasculares, neurológicos y respiratorios.

Además Estudios de Gobernanza realizados por Sustainalytics revelan que si la empresa no mejora tanto en el manejo y gestión de sus riesgos ESG como en la forma en que los transparenta a través de sus reportes anuales de sustentabilidad y financieros, quedará excluida de las mejores opciones de financiamiento en los próximos años.

Estas prácticas, ya documentadas por organismos internacionales, comprometen la viabilidad financiera de la empresa, a la que se añaden inversiones con la construcción de la Refinería de Dos Bocas y la compra de la refinería Deer Park, que ya es considerada un pasivo ambiental por autoridades de Estados Unidos.

Es muy cercana la posibilidad que deuda de Pemex se convierta en bonos basura, Moodys y Fitch han reducido la nota crediticia de la petrolera y como respuesta el Gobierno de López Obrador ha anunciado que el Gobierno va a convertir en soberana la deuda de la ex paraestatal. Es decir, en vez de producir ingresos, parte del presupuesto del Estado Mexicano será destinado a financiar a Pemex. Recursos que deberían ser destinados a rubros como infraestructura, seguridad, salud y educación serán literalmente incinerados en financiar una petrolera que falló en la estrategia corporativa.

“Existen momentos en que empresas cierran unidades de negocio que no son rentables, tenemos ejemplos notables en el pasado inmediato. IBM dejó de construir computadoras personales y vendió su parte a Lenovo, Nokia vendió su infraestructura de teléfonos móviles a Microsoft y tanto Sony como LG acaban de cerrar su división de celulares”, refirió Aníbal Muñiz, Profesional de IT para quien este tipo de movimientos son normales.

El sexenio pasado Pemex redujo operaciones que generaban pérdidas y se entregó al gobierno de López Obrador en números negros, cambiar la estrategia por una basada en ideología multiplicó las pérdidas, sobre todo por aumentar la producción en plena pandemia. Ese daño no es sólo a la Empresa, también impacta en la hacienda pública, hecho que es financieramente insostenible. “Es un hecho la política actual va a generar un impacto que es imposible cuantificar, pueden ser décadas”, establece Muñiz.

Santiago Arrollo sin embargo fue más crudo, “Pemex es el fardo más pesado y mortal para los mexicanos”