OMS: inmunidad de rebaño no funciona y es peligrosa

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    La Organización Mundial de la Salud (OMS) advirtió mediante una conferencia de prensa que “no es una opción” dejar al nuevo coronavirus circular libremente para que la población adquiera la inmunidad de rebaño, estrategia a la que apostó el Gobierno Mexicano desde el inicio de la Pandemia.

    De acuerdo al titular de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, “Nunca en la historia de la salud pública se ha usado la inmunidad colectiva como estrategia para responder a una epidemia, y mucho menos a una pandemia. Es científicamente y éticamente problemático”,.

    “Dejar vía libre a un virus peligroso, del que no comprendemos todo, es simplemente contrario a la ética. No es una opción”, insistió.

    La pandemia de nuevo coronavirus ha causado más de un millón de muertos en el mundo desde que la oficina de la OMS en China registró la aparición de la enfermedad a fines de diciembre.

    “La gran mayoría de las personas en la mayoría de países pueden contraer el virus. Las investigaciones de seroprevalencia sugieren que en la mayoría de los países, menos del 10% de la población resultó infectada”, detalló Tedros Adhanom Ghebreyesus.

    Para el titular de la OMS la inmunidad colectiva es ineficiente ante el nuevo coronavirus ya que el mundo no sabe mucho sobre la inmunidad de la que gozan las personas que contrajeron el virus, y  subrayó que algunos individuos resultaron de nuevo infectados.

    “La mayoría de las personas infectadas por el virus desarrollan una respuesta inmunitaria en las primeras semanas, pero no sabemos si esta respuesta es fuerte o duradera, ni si difiere de una persona a otra”, explicó.

    La inmunidad colectiva sólo mediante una vacuna

    El concepto de inmunidad colectiva es utilizada en las campañas de vacunación y recordó que para la viruela se requiere que 95% de la población sea vacunada para que el 5% restante sea protegido.

    Además, algunos pueden rechazar las vacunas por objeciones religiosas, miedo a los posibles riesgos, o escepticismo sobre sus beneficios. Las personas que rechazan las vacunas con frecuencia viven en los mismos vecindarios o van a los mismos servicios religiosos o escuelas. Si la proporción de personas vacunadas en una comunidad está por debajo del umbral de inmunidad colectiva, la exposición a una enfermedad contagiosa podría resultar en que la enfermedad se trasmita rápidamente. El sarampión recientemente resurgió en varias partes del mundo con índices relativamente bajos de vacunación, incluyendo los Estados Unidos. La oposición a las vacunas puede presentar un desafío real a la inmunidad colectiva.

    Infección natural

    La inmunidad colectiva también se puede alcanzar cuando un número suficiente de personas en la población se ha recuperado de una enfermedad y ha desarrollado anticuerpos contra una futura infección. Por ejemplo, los que sobrevivieron la pandemia de la influenza (gripe) de 1918 más tarde fueron inmunes a la infección con la influenza H1N1, un subtipo de influenza A. Durante la estación de gripe de 2009-10, la H1N1 causó en los humanos la infección respiratoria comúnmente conocida como la gripe porcina.

    Pero hay algunos problemas importantes al confiar en la infección comunitaria para crear inmunidad colectiva contra el virus que causa la COVID-19. Primero, todavía no está claro si la infección con el virus que causa la COVID-19 hace que las personas queden inmunes a una futura infección.

    La investigación sugiere que después de la infección con algunos coronavirus es posible reinfectarse con el mismo virus al pasar un período de meses o años, aunque generalmente la infección sea leve, y solo se presente en un número muy reducido de personas. Se necesita más investigación para determinar el efecto protector de los anticuerpos contra los virus en aquellos que han estado infectados.

    Pero aun si la infección con el virus que causa la COVID-19 creara una inmunidad a largo plazo, un gran número de personas debería infectarse para alcanzar el umbral de inmunidad colectiva. Los expertos calculan que en Estados Unidos un 70 % de la población, más de 200 millones de personas, tendría que recuperarse de la COVID-19 para detener la epidemia. Si mucha gente se enferma con la COVID-19 al mismo tiempo, el sistema de atención médica rápidamente podría desbordarse. Este nivel de infección también podría llevar a complicaciones graves y a millones de muertes, especialmente entre los adultos mayores y aquellos con afecciones crónicas.

    El Subsecretario de Prevención y Promoción a la Salud, Hugo López-Gatell buscó desde el inicio la inmunidad de rebaño