Irma debe irse

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Radicales Libres || Anibal M. Silva

Disclaimer.- Se hará una crítica dura de un funcionario público. El género no importa

No hay más.
Irma Eréndira Sandoval debe irse de la Secretaría de la Función Pública.
Su calidad moral se ha derrumbado
Todo mundo hace lo que le da la gana y ella como retrato, pintada.
Rocío Nahle le regala contratos a la empresa fantasma de su compadre.
Manuel Bartlett tiene un imperio inmobiliario, no solo denunciado por Loret, sino también por el presidente Andres Manuel Lopez Obrador.
El hijo de Bartlett vende equipo médico a precio inflado.
Ana Gabriela Guevara pide moches y ni siquiera la investiga.
Le aparece una propiedad a su hermano Pablo Amilcar Sandoval y no sólo no lo investiga, emite tuits de apoyo.
A ella misma y a su esposo John Ackerman les aparecer propiedades. Se enfermó, casual, de COVID19.
Además se documentan diversas irregularidades en la destrucción del aeropuerto de Texcoco, en la licitación de Santa Lucía, en las compras de las Secretarias y la SFP nada más no encuentra nada.
En instituciones como el IMSS y el ISSSTE los directivos siguen realizando contratos y licitaciones fraudulentas de insumos y servicios inexistentes.

¿Para qué le sirve al país un funcionario así?
Para nada.

Señora Irma, si tiene un mínimo de decencia, renuncie y deje el lugar a alguien que realmente ame a México.

Mucha ayuda el que no estorba y usted estorba bastante.

Jiribilla

Porfirio Muñoz Ledo acaba de asestar un golpe letal a John Mill Ackerman. El comunista exigió democracia al grupo parlamentario de Morena.
La buena para Tiroloco: Don Porfirio aceptó.
La mala para Tiroloco: Ayer en la mañana La Jornada documentó 75 diputados a favor de Ackerman, para mediodía ya eran 65, evidenciando la desbandada. No tienen fuerza para imponer su voluntad.
Los comunistas fracasaron en su intento de irrumpir en el INE.
Morena hará las cosas por consenso, como dicta la democracia.
Las ansias golpistas de Ackerman se estrellaron en el precipicio de la derrota definitiva.
Solo quedan las posiciones en las Secretarías y ya vienen las primeras renuncias.
Jiménez Espriu es solo el comienzo.