A López Obrador no le importan los niños

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Radicales Libres || Aníbal M. Silva

Es increíble la indolencia del Gobierno de López Obrador.
Literalmente al presidente le vale madre si los niños con cáncer viven o mueren.
Su mente retorcida funciona en términos electorales.
Sus decisiones hechas con la bilis del resentimiento no le permiten identificar que el cerrar un laboratorio no afecta a los propietarios, afecta a los enfermos, afecta en esta caso a niños.
Niños que deberían de ser el objeto de mimos y apapachos por parte del Estado mexicano son desde hace lustros dejados morir a su suerte.
Y las cosas no solo no cambiaron en esta administración, empeoraron.
Empeoran porque no solucionan.
Empeoran porque para López Obrador todo es cuestión de dinero, cuando le conviene.
Sí hay dinero para las becas de Jóvenes por el Futuro, pero no para los niños con cáncer.
Si hay dinero para las pensiones de los ancianos, pero no hay dinero para los niños con cáncer.
Sí hay dinero para sus elefantes blancos, pero no hay para los niños con cáncer.
Sí hay dinero para rescatar a Pemex, pero no hay para los niños con cáncer.
Sí hay dinero para el béisbol, pero no hay para los niños con cáncer.
Sí hay dinero para el gobierno de Cuba, vía los médicos cubanos, pero no hay para los niños con cáncer.
Sí hay dinero para los caprichos del emperador, pero no para los niños con cáncer.

Y hay quienes defienden esto.
Diario, miles de cuentas falsas de Facebook y Twitter esgrimen «pero no decías nada cuando daban quimios de agua» en relación a las falsas quimios que daba el gobierno de Javier Duarte en Veracruz.
Usan una canallada del PRI para justificar una canallada de MORENA. Porque en ambos casos niños mueren.
Hubo un gran despliegue para defender a Beatriz Gutiérrez Müller que cuesta millones al erario, pero deciden no gastar en resolver el problema.
Para la gente de López Obrador no se trata de resolver problemas, se trata de ganar discusiones.
El problema de los niños con cáncer continúa, con todo y las negativas pagadas por el Gobierno vía cuentas falsas.
Le sale más barato al presidente traer los tratamientos y con ello terminar el problema social en el que el gobierno mismo se ha metido.
Pero la soberbia no lo deja rectificar.
No importa quien muera.
Así sean niños.

Jiribilla
El desprecio hacia los niños no es nuevo, López Obrador guardó un silencio criminal en 2009. No fue por respeto, fue porque los niños nunca han sido su prioridad. Ni siquiera estando en el gobierno ha emprendido acciones contundentes para ayudar a los sobrevivientes de la guardería ABC.
En cambio si ordenó todo el apoyo del Estado Mexicano a los 43 normalistas desaparecidos de Ayotzinapa.
Las comparaciones son odiosas, pero válidas.
Los niños de la Guardería ABC no era activistas de la izquierda, los normalistas si. López Obrador gobierna para su facción y su indolencia con la infancia, sobre todo la urbana, es criminal.
Total, los niños no votan.