Radicales Libres || El Presidente en la ruta del Piojo

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Anibal M. Silva

Se le derrumbó el modelo de comunicación al Presidente.
La mañanera, el punto desde donde se marcó la agenda durante más de un año ya no lo es más.
Desde este espacio se dijo que había una desviación de la realidad en la homilía matinal y cuyos destinatarios son sus seguidores, fieles y leales. La realidad y la cordura se han ido apartando gradualmente del espacio, como si de un modelo estadístico se tratara.
Y estadísticamente se demuestra que el presidente miente, además, el conteo sigue incrementándose. El problema no es que mienta, el problema es que su base social sigue creyéndole.
Pero esa base social ha erosionado poco a poco, siguiendo lo que denomino, la Ruta del Piojo.
Les explico: A finales de 2013, la Selección Nacional de Futbol estuvo a segundos de ser eliminada del mundial, Miguel Herrera asumió las riendas y tuvo un desempeño decente para lograr el pase al mundial en un repechaje con Nueva Zelanda. Su elocuencia y verbo lo llevaron a ser el caudillo del Tri, fue funcional como motivador y tuvieron un desempeño decente en Brasil 2014.
Con un pueblo enamorado firmó para llegar a Rusia 2018, su alta popularidad le valió ser imagen de un sinfín de marcas. Y vino la sobreexposición.
La gente se cansó de verlo anunciando hasta sorteos raspaditos y cuando llegaron los primeros tropiezos dejaron de excusarlo y procedieron a exigirle.
La luna de miel duró menos de dos años.
Miguel quiso, con verbo, enmendar la situación pero ya era irreversible.
Ya les parecía repugnante verlo a todas horas en la TV y ante el rechazo popular, Herrera se fue del Tri.
El Presidente López Obrador ya muestra signos de degradación en su popularidad al imponer una agenda desviada de la realidad. La diferencia es que paga bots e influencers para hacer creer “apoyo”, estrategia que no le ha funcionado nunca a ningún político mantener el apoyo de las masas.
De 80 puntos de aprobación apenas y supera los 50. Es probable que termine el año en un rango de aprobación entre 30s altos y 40s bajos, es decir, muy cerca de su base social real.
Y en 2021 es la elección, Estamos apenas a marzo y la inacción ante el Covid y la necedad de pretender hablar de una rifa y sus obras eludiendo los problemas con escapularios no abonarán a frenar su caída.
López no es un hombre de ciencia, es de dogmas y las encuestas que presumía “humildemente” ya le están estallando en la cara. Su indicador prioritario, la popularidad, se derrumba junto con los indicadores que debe realmente cuidar: Los económicos, los de salud y los de seguridad.
López ya camina la ruta del Piojo