Radicales Libres / Geño y Mariana Ochoa

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El efecto Geño sigue en caída libre. Como fichas de dominó, personajes que imitaron sus prácticas siguen desplomándose, aplastadas bajo el peso de sus acciones pasadas, cuando la era virreinal de los gobernadores los hacía omnipotentes y otorgaban derecho de corso a sus colaboradores para aplastar a quien estuviera bajo su mirada.

Es harta conocida la imitación por parte de diversos modus operandi de los secuaces de Eugenio Hernández Flores en Tamaulipas, que permitió el acaparamiento de grandes extensiones de tierra en territorio cuerudo. También es harta extensiva la manera en como funcionarios de Borge imitaron la estrategia tamaulipeca y la implementaron en Quintana Roo, sobre todo en terrenos aledaños a Benito Juárez.

Y como en la opera prima de Alejandro González Iñarritu, Amores Perros las historias se entrelazan y relacionan personajes cuyos universos nunca se tocaron.

Tal es el caso de un joven godín, Patricio de la Peña Ruiz de Chávez, que por azares del destino, fue creciendo en un ambiente burocrático, donde fue reconocido en un principio, escalando posiciones como abogado, para poder llegar a la Procuraduría del trabajo en Quintana Roo. Todo era promisorio, hasta la llegada de Borge… y de Geño.

Patricio de la Peña, al ser nombrado a inicios de 2012 Secretario del Trabajo y Previsión Social de Quintana Roo, literalmente, se volvió un tirano.

Llegó al puesto a servirse.

Pero eso era parte de la cloaca quintanarroense.

Para la sociedad caribeña, era el funcionario de moda, del jet set. Tanto así que inició una relación con Mariana Ochoa, integrante del grupo pop OV7.

De su relación tuvieron una hija antes de casarse, en diciembre de 2014.

El cuento de la cenicienta para Patricio. Que sin embargo tenía esqueletos en el closet.

Mediante juicios laborales atiborrados de mentiras y falseando documentos e información, Patricio de la Peña despojó mediante embargos predios de alta plusvalía en áreas turísticas de Cancún, Benito Juarez, y  Playa del Carmen.

Fueron un total de 15 juicios apócrifos en los que se apoderó de bienes inmuebles y particulares, de departamentos de lujo, terrenos ubicados en zonas de alta plusvalía y hasta cuentas bancarias de los empresarios demandados.

Parte de las caídas que se observan en los gobiernos rateros del PRI, es la percepción de que el poder es para siempre. Pasaron rápidamente cuatro años. Y el Tricolor sucumbió ante el PAN de manera sorpresiva. Atónitos abandonaron rápidamente el poder, pero no lograron inmundidad. Borge se volvió prófugo antes de que Carlos Joaquín tomara posesión.

A Patricio, ya entonces padre de dos hijos, se le cayó el teatrito. Todos sus despojos están siendo restituidos y el tiene serios líos legales.

Hoy los excesos del poder lo dejaron sin familia, con su ex mujer en su mejor momento y él con la vida destrozada. Ha perdido todo y está en riesgo de perder hasta su libertad, gracias al #efectoGeño que contaminó Quintana Roo.

 

Jiribilla

Sí, el gobierno de Eugenio Hernández operó esas mismas mafias en territorio cuerudo. Desde el sexenio de Egidio eso terminó.

 

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